Fábula de Polifemo y Galatea. Luis de Góngora y Argote.
1. Biografía del autor.

Luis de Góngora y Argote nació en Córdoba en 1561. Pertenecía a una familia noble pero no acaudalada y que se doblegaba a los deseos del tío de Luis que, además, era canónico de la catedral cordobesa. Desde los catorce años, Góngora hace carrera religiosa, aunque en realidad tiene escasa vocación. Nunca gozó de fama de buen estudiante pero con apenas diecinueve años se le comienza a conocer como poeta. La fábula de Polifemo y Galatea (1613) comienza a circular de mano en mano en forma de manuscrito con notable éxito. En 1617 se establece en la corte auspiciado por el duque de Lerma. Las relaciones que el poeta tuvo con otros personajes literarios de la época fueron muy complicadas. Lope de Vega admiraba el talento de Góngora, pero éste sentía aversión por Lope. Además, el desprecio que recíprocamente se sentían Góngora y Quevedo era muy conocido en la época. Luis de Góngora y Argote falleció en Córdoba en 1627. Otra obra del autor es: Las soledades (1614).


2. Contexto literario de la obra.

Podemos diferenciar dos etapas en la producción literaria de Luis de Góngora. Una primera en la que observamos a un escritor burlesco y satírico; y una segunda etapa, mucho más madura, de piezas mayores y en donde hace uso de recursos estilísticos más complicados. Hay que advertir que los recursos de la última etapa del poeta están también en la primera, pero de una forma menos exagerada. La crítica actual encabezada -cómo no- por don Dámaso Alonso nos dice que Góngora va, progresivamente, puliendo su poesía, haciéndola más sutil e insólita, al tiempo que la complica con enrevesadas, y al mismo tiempo, fantásticas figuras estilísticas; se matiza así, la clasificación simplista que tradicionalmente se ha venido haciendo de la producción literaria gongorina en la que se observaba un Góngora festivo en la primera etapa y un poeta grave en la segunda. Luis de Góngora revolucionó la poesía barroca hasta el punto de que su poesía no se ha entendido hasta bien entrado el siglo XX, se dice pronto.

3. Comentario de la obra.

La obra cuenta los amores del cíclope Polifemo y la hermosísima ninfa Galatea. El poeta trabaja la imitatio de un tema clásico de Ovidio. Polifemo es horrendo pues sus proporciones son desmesuradas y su voz espantosa. Su amor por Galatea no es correspondido, pues ésta se enamora de Acis. Se trata de una fábula de transformaciones de tema mitológico enmarcada en un cuadro pastoril con importante presencia del entorno rural. La naturaleza que nos muestra el poeta está pintada detalladamente, pues los elementos topográficos son abundantes. Podemos decir que este bellísimo poema es un sentido homenaje a los habitantes de Sicilia, pues la reminiscencia del paisaje siciliano en la obra es notable.

Es curioso el modo que tiene Luis de Góngora de caracterizar y describir a sus personajes, pues, antes de describir a Polifemo, el poeta nos dibuja dónde vive, cómo incide la luz en tan horrenda criatura, criatura que es la antítesis de Galatea, personaje que produce envidia en las ninfas y amor en los hombres. Polifemo mora en un lugar dominante, oscuro y desmesurado. Como buen pastor, lleva un zurrón inmenso en el que aloja una flauta de enormes proporciones que, en vez de producir melodiosa música, produce un estruendoso ruido que nos vuelve a remarcar la violenta contraposición del rudo Polifemo con la dulce y delicada Galatea.

El poema está escrito en 504 endecasílabos dispuestos en octavas reales y posee una bella alternancia de voces narrativas. El poeta utiliza como base la metáfora y -por si esto fuera poco- somete al verso a un complicado retorcimiento sintáctico que le otorga al mismo un carácter hermético mediante bruscos encabalgamientos, hiperbatones, elipsis, y otros recursos estilísticos, si bien la estructura es, aparentemente, bastante simple. Lo más importante de la obra es su cuidado y bellísimo estilo, en donde Góngora provoca un oscurecimiento del mensaje para que sea únicamente asequible para los doctos. Nosotros contamos con los magníficos estudios de Dámaso Alonso que nos han permitido trocar la oscura e impenetrable noche, en luminoso y espléndido día. De él dijo José García López que era un poema ‘perfecto en su construcción, cuajado de lujosas imágenes, exquisito y pomposo al mismo tiempo, insuperable en la expresión de lo terrible’ y de lo delicado.

Sorprende el vertiginoso desenlace de la obra: una piedra aplasta a Acis y la sangre roja se convierte en agua clara, en río que desemboca en el mar al tiempo que una deidad lo acoge cariñosamente. La Fábula de Polifemo y Galatea es una verdadera obra de arte que requiere ser leída en una edición crítica de solvencia, edición que tenga un buen prólogo, unas oportunas notas a pie de página y un aparato crítico consecuente para que el lector casual pueda disfrutar de la magnificencia de esta poesía gongorina que tantos ríos de tinta ha hecho correr, pues es una obra, sencillamente, apasionante. Se trata de la mejor obra del mejor poeta español de todos los tiempos.

Miguel Ángel García Guerra para Portal Solidario