Alma. Manuel Machado.
1. Biografía del autor.

Manuel Machado nació en Sevilla en 1874, un año antes de que lo hiciera su hermano Antonio Machado. Ambos hermanos heredarán de su padre la pasión por el folclore y las tradiciones populares, algo que influirá determinantemente en su producción literaria. La familia Machado se traslada a Madrid cuando Manuel tiene nueve años. Aquí se licencia en Filosofía y Letras y, poco después, viaja a París en donde pasa una temporada empapándose de la vida bohemia. Al volver a Madrid publica una obra de corte modernista llamada Alma (1900). Cuando estalla la Guerra Civil en 1936 tiene que optar por hacerse partidario del bando franquista si no quiere perder la vida, pues se encuentra en Burgos, la ciudad más importante de la zona nacional. Tras alabar al dictador en unos versos (muy probablemente de conveniencia) 1938 ingresa en la Real Academia Española. Manuel Machado siempre estuvo muy condicionado por la presencia poética de su hermano Antonio, que, lamentablemente, murió en 1939, tres días después de que lo hiciera su madre en Collioure (Francia) mientras intentaban escapar al país vecino tras la victoria de los golpistas y la caída de la República. Otras obras del autor son: El mal poema (1909), Cante jondo (1912), Sevilla y otros poemas (1920), Las adelfas (1928) o Phoenix (1936).


2. Contexto literario de la obra.

Manuel Machado tras pasar una temporada en la capital francesa regresa a España habiendo recibido la influencia del Simbolismo de Verlaine y de las idea modernistas de Rubén Darío, pero que, como apunta José García López, sustituye 'la pompa decorativa de Rubén Darío por una técnica más ligera' que se orienta 'hacia la expresión leve del matiz sugerente'. Pronto, el Modernismo dará paso a los denominados 'Ismos' o Vanguardias (Futurismo, Ultraísmo, Dadaísmo, Creacionismo y Surrealismo) que romperán el verso y la métrica hasta límites insospechados.

3. Comentario de la obra.

Alma está dividido en nueve partes, las tres primeras de tendencia simbolista y las seis restantes son parnasianas. Repasemos brevemente las características de cada uno de estos movimientos. El Simbolismo busca su referente en el Neoclasicismo y el 'yo' poético está ausente en la composición, pues se hace uso de la tercera persona; así, les interesa la belleza exterior y la objetividad. En cambio, el Parnasianismo retoma el Romanticismo, es muy importante la presencia del 'yo' poético, lo que le da un importante carácter de subjetividad al poema. Les interesa el arte por el arte y la expresión poética es más sencilla.

El veneno (elemento muy relacionado con el alcohol y las drogas que tanto aparecen en la producción literaria de los poetas de la 'Generación maldita' como por ejemplo, Baudelaire) es uno de los motivos más recurrentes del Modernismo. Manuel Machado abre Alma con un poema titulado 'Adelfos'. Las plantas venenosas entran en escena remitiéndonos, de este modo, a las drogas que he mencionado antes. El poema es un autorretrato que el poeta dedicó a don Miguel de Unamuno. Éste declaró que los versos le habían cautivado, sin embargo, los rechazó porque decía no compartir su filosofía de la vida. El gusto de Manuel por estos temas -llamémosles 'marginales' para la época- se confirma con 'Antífona', poema dedicado a una prostituta.

Alma posee gran diversidad de temas y tonos poéticos; es una obra de contrastes tanto de forma como de contenido. Esta colección de poemas se inmiscuye en los sentimientos del poeta, como se observa en 'El reino interior'. El jardín era uno de los temas preferidos por los modernistas, pues se desea una naturaleza domesticada que se acerque al locus amoenus renacentista, el jardín se opone al bosque (tema cumbre en el Romanticismo). Sin embargo, lo que aquí nos describe Manuel Machado es un jardín triste y apagado en donde el poeta siente la soledad y el olvido, algo que le origina una apatía enfermiza. Así, Manuel trae la 'Melancolía' de Verlaine a la poesía española ubicando el alma del poeta en un 'Otoño' del que no parece haber salida posible. Éste es, sin ningún género de dudas, uno de los mejores poemas de la época. Observamos la desesperanza que tan característica fue en los literatos de la Generación del 98. Además, como apunta Pablo de Barco, los temas 'amor' y 'muerte' están muy presentes en Alma, pues el poeta 'se siente responsable de su estirpe lírica' ya que pertenecían a la poesía popular andaluza.

Manuel Machado es el primer poeta que toca el tema de 'Castilla', tema que será tratado profundamente por escritores de la talla de Azorín, Unamuno y, también, su hermano Antonio Machado. Aquí el poeta recrea un pasaje del Cid. Hay que apuntar que será en estos momentos, cuando el insigne Menéndez Pidal publique su espléndida edición del Cantar de Mio Cid. En definitiva, Alma es una obra con la suficiente calidad literaria como para que nos tomemos la molestia de leerla y desterrar, de una vez por todas, la sombra de Antonio sobre la poesía de Manuel. Ciertamente, Manuel Machado no es un poeta de primera fila, pero sí es un gran poeta y en su producción posee composiciones maravillosas. Además, el tiempo va borrando la marca oscura que dejó sobre muchos escritores la dictadura española; escritores que, como Manuel, tuvieron que aparentar fidelidad al ominoso régimen dictatorial para salvar la vida.

Miguel Ángel García Guerra para Portal Solidario