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Nº 1 Enero - Febrero 2001
VOLUNTARIADO  
 
Solidarios para el Desarrollo, el voluntariado contra la marginación
I.L.
Salen a calle entre las 9 y las 12 de la noche por las calles de Madrid, Sevilla, La Coruña o Ferrol. En sus manos un termo de café y unas magdalenas. Es un pretexto para encontrarse con los sin hogar por las calles y charlar un rato con ellos. No dan dinero, ni ropa, ni consejos. Su papel es la presencia junto al marginado sentándose en el suelo como ellos, haciéndoles ver que son personas con derechos y oportunidades.
Este es uno de los programas de Solidarios para el Desarrollo, una ONG creada hace 14 años y que ya cuenta con más de 3.000 voluntarios, que hacen posible un total de 150 programas.

Voluntarios y discapacitados.
Solidarios para el Desarrollo es una ONG cuyo objetivo prioritario es el voluntariado social, la cooperación con los pueblos empobrecidos del sur y la sensibilización de la sociedad civil en aspectos relacionados con la justicia social y la solidaridad. Esta asociación humanitaria está vinculada a la Universidad Complutense de Madrid y comenzó sus actividades hace casi 14 años, con servicios dedicados a los marginados.

Actualmente cuenta con más de 3.000 voluntarios y gestiona 150 programas de voluntariado, tanto en España como en otros 24 países de Iberoamérica y el continente africano.

Las acciones llevadas a cabo por los voluntarios pertenecientes a esta organización parten de la formación de los propios voluntarios mediante seminarios y cursos específicos, relacionados con la solidaridad y la justicia social. Todos los temarios elaborados para estas actividades formativas tienen en común unas ideas básicas, como la cultura de la paz, la defensa de los derechos humanos, la lucha contra la pobreza, la exclusión, la justicia y la protección del medio ambiente.

Con estas actividades los voluntarios obtienen el conocimiento necesario para desarrollar su trabajo con grupos de colectivos marginados, como enfermos, presos, personas con discapacidad, inmigrantes, mayores, mujeres, niños, drogodependientes y un largo etcétera de individuos con necesidades.

Según afirma Cristóbal Sánchez, coordinador de voluntariado de Solidarios, "aquí el voluntario elige su servicio según sus intereses, sus habilidades y, por supuesto, el tiempo libre del que dispone. Desde nuestra ONG se le apoya con formación, resolviéndole dudas o acompañándole en situaciones embarazosas; sólo se le exige compromiso y continuidad en el servicio que ha elegido".

Esta organización trata de concienciar a los voluntarios que colaboran en ella para que enfoquen la solidaridad como un trabajo que va más allá de paliar los efectos de las injusticias, tratando de sentir como propias las miserias que sufren las personas a las que ayudan. " El protagonista en el voluntariado – asegura Sánchez - siempre es la persona marginada. Esta es la premisa que condiciona nuestro trabajo y la prueba es que la mitad de nuestros voluntarios colaboran en programas propios de Solidarios y la otra mitad es enviada a otras organizaciones sociales en las que desempeñarán labores solidarias muy diferentes".

Los requisitos indispensables para ser voluntario en esta asociación son la asistencia a seminarios para la formación de voluntarios que se desarrollan durante una hora cada quince días, la prestación de servicios de voluntariado -en hospitales, cárceles, residencias de ancianos, etc. - durante dos horas semanales y el cumplimiento del compromiso de forma responsable de estas actividades.

Atención a domicilio
Los programas de actuación que se llevan a cabo en Solidarios para el Desarrollo cuentan siempre con un importante componente educativo y de formación profesional y están dirigidos fundamentalmente a la infancia, la juventud, personas mayores y la mujer. En cuanto a los proyectos de cooperación, esta Asociación fomenta la creación de comunidades organizadas capaces de convertir a sus integrantes en artífices de su propio desarrollo.

Uno de los programas más interesantes es el llamado “vivienda compartida”, en el que los estudiantes comparten la vivienda con ancianos, a los cuales proporcionan compañía, afecto y ayuda. El pasado año este programa consiguió llegar hasta 125 ancianos.

También existe, entre otros, el programa de Atención a Domicilio para personas mayores, discapacitados o enfermos. "Los ancianos componen el grupo más numeroso –afirma Sánchez. Muchos de ellos llevan meses sin salir de su casa; otros, hace años que no reciben una visita. El voluntario los acompaña al médico, toma un café, les telefonea un par de veces por semana. Ellos se saben acompañados, recuperan su autoestima y la motivación, al tiempo que se sienten más seguros. Es el servicio más numeroso y reunirá alrededor de 400 voluntarios. Si les unimos los 125 jóvenes de "Vivienda compartida" vemos que la atención a la tercera edad es el área que más colaboradores requiere".

Crear conciencia
Esta asociación también cuenta con programas dedicados a reclusas con hijos y colabora con pisos de acogida para reclusos que gozan de permisos o del tercer grado. Estas actividades se llevan a cabo en los centros de Soto del Real, Valdemoro, ambas en Madrid, Segovia, Granada y Palma de Mallorca. " Cada vez es más sencillo entrar en una cárcel sin haber cometido un delito – prosigue Sánchez. Los voluntarios lo hacen todas las semanas para cooperar en las aulas de cultura de estas instituciones. Al entrar llevan aire fresco a un ambiente estancado, al salir vierten a la sociedad un mensaje de optimismo".

Como se ha mencionado anteriormente, los voluntarios de Solidarios también asisten a las personas con bajos recursos, inmigrantes y a los sin hogar. José Anorte, responsable de este programa en Madrid, comenta que "este año necesitaremos más de un centenar de voluntarios para cubrir las vacantes y abrir nuevas rutas que llenen de esperanza a tantas personas que viven en la calle".

Enfermos, discapacitados, inmigrantes y minorías, menores con riesgo, drogodependientes, mujeres marginadas, enfermos mentales, toxicómanos constituyen el amplio colectivo destinatario de los programas de Solidarios para el Desarrollo. Tal es el caso de los enfermos de SIDA. "La mayoría son jóvenes, personas con mala fortuna y casi siempre con dificultades sociales previas. El SIDA va de la mano de otras causas de exclusión, como cárcel, drogadicción, opción sexual", según Javier Boado, psicólogo y monitor de voluntariado. "El voluntariado trata de romper tabúes y se acerca con naturalidad a la persona afectada. Sitúa el SIDA en el campo de la salud, derribando los perjuicios que lo presentan como un síndrome social". En el Instituto Carlos III de Madrid, más de 30 voluntarios visitan y animan a los enfermos para que la estancia hospitalaria sea más humana.

Hacen falta voluntarios
Los servicios que desarrolla esa ONG son múltiples y generalmente dependen del número de voluntarios que haya para llevarlos buen término. Par José Carlos García Fajardo, presidente de Solidarios, "los voluntarios son personas corrientes que se acercan sin perjuicios, sin ingenuidad y con buen ánimo a las personas excluidas por la sociedad. Demuestran que la marginación es evitable y que las barreras que hay que derribar son las de la mente". Cualquiera puede ser voluntario y cualquiera puede animar a otros a que también lo sean.