Hechos Históricos Insólitos Asociación de los Judíos de la Nación Alemana. Primera Guerra Mundial. Martín Merino. Valerio Máximo.

Aunque parezca increíble, la Asociación de los Judíos de la Nación Alemana pidió, durante las elecciones de 1933, el voto para el candidato del Partido Obrero Nacionalsocialista Alemán (NSDAP), Adolf Hitler (Braunau, Alta Austria, 1889-Berlín, 1945), que se presentaba a canciller. Según los expertos, la inflación, el paro, una propaganda eficaz y el apoyo económico de los grandes industriales hicieron ascender al NSDAP, y en 1933 Hitler fue nombrado canciller.

Según parece tras el fin del la Primera Guerra Mundial los aliados confiscaron todo el arsenal alemán, que sirvió además como botín de guerra. Lo curioso es que entre dicho arsenal se encontró un aeroplano de madera, que según la documentación encontrada estaba diseñado para transportar nada menos que cuatro toneladas de bombas. Además el aeroplano debía tener capacidad para llevar combustible suficiente para volar ochenta horas sin repostar. Los investigadores han supuesto que los mandos alemanes planeaban bombardear Nueva York a finales de 1918. Hay que tener en cuenta que la hazaña de sobrevolar el Atlántico de costa a costa, sin repostar, aun no se había llevado a cabo.

Según parece a principios del siglo XX, más exactamente en 1920, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos repartió, entre los agricultores del país, un folleto en el que recomendaba, por su rentabilidad, el cultivo de cierta especie de planta. Aunque parezca sorprendente la planta recomendada no era otra que la Cannabis sativa. Como casi todos sabrán de esta planta se obtiene una sustancia que, mezclada con tabaco, tiene unos efectos parecidos a los del hachís, y que es conocida como marihuana; es decir una sustancia prohibida por ser considerada una droga.

La trayectoria antimonárquica del religioso español, Martín Merino (Arnedo, 1789-Madrid, 1852) es bastante larga. De ideas liberales, huyó a Francia en 1819. Más tarde tomó parte en los sucesos que se produjeron en 1822 en Madrid contra el rey Fernando VII. Treinta años después, el 12 de febrero de 1852, atentó contra la hija de Fernando VII, La reina Isabel II (Madrid, 1830-París, 1904), cuando ésta salía de una misa en agradecimiento por su reciente parto. Tras fallar en el intento de asesinato, fue rápidamente juzgado y condenado a muerte, siendo ajusticiado a garrote vil. Según parece, Martín Merino falló porque el cuchillo que intentaba clavar en Isabel II se enganchó entre las ballenas del corsé de la reina, que solo sufrió un rasguño.
Según recogen distintas crónicas históricas durante el imperio romano Roma era la ciudad más populosa del mundo, en la que tenían cabida extranjeros venidos de todo el mundo conocido. Quizá por eso era normal en aquella época que el colectivo de prostitutas fuera uno de los más grandes, ya que según los registros de los exactor, es decir, los recaudadores de impuestos, había contabilizadas unas 32.000 prostitutas que trabajaban habitualmente en burdeles que tenían “licencia municipal” y que normalmente estaban cerca de los teatros, circos y anfiteatros; también era habitual su presencia en las termas, tabernas y posadas.
Según nos cuenta el historiador romano Valerio Máximo (siglo I a.C.-siglo I d.C.) en el libro IX de su obra capital Factorum et dictorum memorabilium, Hechos y dichos memorables, existieron, en los últimos tiempos de la República, famosas mujeres abogadas. Destaca la figura de Afrasia, de la que llega a decir sin ningún reparo que “acosaba al los miembros de los tribunales con sus chillidos”.