Biografía insólita - Alexinne Tinne - Exploradora y mujer aventurera.

Alexinne Petronela Tinne es una de las poco conocidas mujeres exploradoras del siglo XIX. Su pasión por las culturas africanas y , en concreto, por la antigua civilización egipcia, le llevaron a la búsqueda de las , por entonces , misteriosas fuentes del río Nilo.

Nacida en 1839, pertenecía a una de las familias más ricas de Holanda, su educación fue muy cuidada, lo cual le permitió hablar con soltura el inglés, el francés y el holandés.

Con tan sólo 16 años, hizo su primer viaje a tierras africanas, se trataba de un breve viaje de placer, en compañía de su madre y por el Egipto faraónico, sin embargo este fue el inicio de una larga serie de expediciones por el interior del continente.

Pocos años más tarde y siempre acompañada por su madre, Harriet, se decidió a organizar un nuevo viaje por el Nilo, en busca de sus fuentes, sin embargo, los accidentes naturales les impidieron continuar, sin poder superar siquiera la 2ª catarata del río.

Estas dificultades, lejos de provocar el desánimo en Alexinne y su madre, provocaron que se decidieran a organizar una nueva expedición mejor equipada, adquiriendo un barco a vapor y convenciendo a su tía Adriana a que las acompañara.

Por tanto, al mando de las tres mujeres, con unos guías y unos botes con provisiones, se lanzan a remontar el Nilo, atravesando el reino de Sudán y llegando hasta tierras en las que nunca antes habían estado los europeos. En su viaje, se encontraron con otro explorador, llamado Samuel Baker, el cual se maravillaba y extrañaba de la determinación de las tres mujeres. Este, en sus cartas a Inglaterra, dejó constancia de su encuentro con tan curiosas exploradoras: "Hay unas damas holandesas que viajan sin ningún caballero... Deben estar locas...Todos aquellos salvajes van tan desnudos como el día que nacieron".

Finalmente, y tras superar los rápidos, los mosquitos, y todos los peligros del río, las fiebres pudieron con Alexinne, cayendo gravemente enferma por lo que la expedición tuvo que regresar.

En lugar de renunciar a esta vida de peligros, decidió explorar el llamado río de la gacelas, un afluente del Nilo, el cual se adentraba hacia las desérticas tierras del Sahara, hasta el lago Chad. En esta expedición, Alexinne y su inseparable madre iban acompañadas por numerosos porteadores, asistentes y un grupo de científicos, encargados de cartografiar y recoger muestras de la zona. Sin embargo durante el viaje, Harriet, cogió las fiebres y murió, dejando a su hija sumida en la tristeza y el caos, teniendo que ser rescatada por su tía Adriana, que se había quedado en Sudán.

Al poco tiempo, su tía enferma gravemente y muere, dejando sola a Alexinne, la cual sintiéndose culpable y rechazada por su familia en Holanda, decide no regresar a su país trasladándose a El Cairo. Desde allí, planea un nuevo viaje desde Argelia, atravesando el Sahara en busca de su antiguo objetivo: el lago Chad. Durante su estancia en Argelia, criticó duramente la esclavitud, y construyó una casa refugio para acoger a esclavos liberados.

Este sería su último viaje, ya que hacia el final del mismo, en un enfrentamiento con un grupo de tuaregs, estos mataron a varios miembros de la expedición de Alexinne, dejando a esta última herida, sin agua ni ayuda posible, muriendo sola en medio del desierto. Contaba entonces 30 años, dejando un enorme legado para todos aquellos que detrás de ella, soñaron con descubrir el continente africano.