Biografía insólita - Nefertiti, la mujer más bella del mundo antiguo.

La fama de la belleza de Nefertiti ha superado la barrera del tiempo y el espacio. Su imagen es considerada como la más bella que nos ha legado el mundo antiguo. Sin embargo, la vida de Nefertiti muestra negros nubarrones que ensombrecieron su aparente perfección.

Nefertiti era sobrina del faraón Amenhotep, de la XVIII dinastía egipcia. Nació en torno al año 1400 a.d.C., siendo desde muy pequeña introducida en las habitaciones de la familia real. Allí conoció al que sería su marido, uno de los personajes más controvertidos de la historia de Egipto: El joven Akhenaton, su primo y además heredero del faraón.

 

Parece probado que ambos jóvenes disfrutaban mucho de su compañía, tanto era así, que se acordó su matrimonio. No deben extrañar en la cultura egipcia los matrimonios entre familiares, era absolutamente normal, ya que las dinastías se formaban precisamente así, grandes familias que se casaban unos con otros estrechando los lazos, incluyendo como luego veremos, todo tipo de matrimonios, sin descartar casi ninguna modalidad...).

El caso es que Nefertiti se convirtió en la esposa de Akhenaton, junto al que gobernó durante unos primeros años de forma bastante afortunada. Posiblemente bajo su influencia, el joven faraón emprendió una serie de reformas sociales y administrativas.

Pero con el tiempo su relación parece que se fue estropeando, posiblemente motivado por la ausencia de un heredero masculino. Nefertiti dio a luz a numerosas hijas, apreciadas, pero no tanto como un hijo varón.  A causa de ello, Nefertiti fue relegada en la corte, siendo sustituida al menos momentáneamente por su suegra¡¡¡, si, la madre del faraón, Tiy, tuvo una nueva hija de su propio hijo. Algo inaudito hoy en día, pero común en el antiguo Egipto.

Aunque siguieron juntos, la pareja se fue deteriorando, muy posiblemente a consecuencia de la cada vez más extraña actitud del faraón, envuelto en una aureola de misticismo que le alejaba de la realidad del país.

Por segunda vez su suegra quedó enbarazada de Akhenaton, teniendo por fin un hijo varón al que llamaron Tutankamon (a que ese nombre nos suena bastante...), siendo la puntilla final. Akhenaton y Nefertiti se divorciaron, algo insólito en la historia de Egipto, pero recordemos que no se tratada de una pareja normal. Ella se retiró a un discreto exilio cercano al delta del Nilo y su esposo intentó borrar su memoria de cualquier monumento o documento oficial.
Allí , olvidada por todos, podrían haber terminado sus días, pero por desgracia tuvo que regresar a la corte tras el descalabro de los últimos años de reinado de su ex esposo. Este se había casado con varias de las hijas que había tenido con  Nefertiti, muriendo incluso una de ellas por sobreparto con tan solo 10 años de edad. El reino se había descompuesto, el Faraón se había abandonado a la locura casi absoluta y el pueblo sufría sequías y hambrunas. Posiblemente asumió la regencia mientras su hijastro Tutankamon era todavía un niño.

Su muerte es un misterio, debido al periodo de anarquía que vivió el país. Su tumba no ha sido todavía identificada con exactitud, aunque recientes teorías afirman que su momia ha sido encontrada en una de las tumbas reales de la XVIII dinastía.

Las crónicas alababan su belleza, pero no sería hasta el descubrimiento de un excelente retrato con su nombre cuando el mundo entero pudo admirar su elegante rostro, tocado con gorro de ceremonia y collar, luciendo su grácil cuello de gacela, alcanzando así el Olimpo de las mujeres más bellas y enigmáticas de la historia.