Biografía insólita - Federico Guillermo I de Prusia, el rey sargento.

El Rey Federico Guillermo I de Prusia es un personaje muy controvertido. ¿Héroe o villano?, ¿tirano o patriarca?, el caso es que ni hay una sola opinión que aclare la cuestión. Aquí intentaremos hacer un esbozo de su vida, tanto de sus luces como de sus sombras.

Nació en el añ0 1688, y era el hijo de los monarcas de Prusia, reino situado a orillas del Mar Báltico, entre las actuales Alemania y Polonia. Desde muy joven se interesó vivamente por mundo militar por lo que cuando llegó al trono, dedicó gran parte de su empeño a mejorar y reorganizar las tropas prusianas. Su disciplina era legendaria, tanto es así, que ha pasado a la historia como “el rey sargento”.

No solo era estricto con los temas castrenses, también lo era con su familia, esposa e hijos, a los que trataba de forma despótica y sin concesiones a la ternura o a la felicidad. En su vida diaria era tacaño, neurótico e hipocondríaco, a lo que ayudó su lamentable forma física.  Padecía gota, hidropesía y sobrepeso mórbido, lo que parecía no impedirle fumar en pipa y beber cerveza de forma compulsiva.

Otros aspectos más positivos de su carácter son su gran capacidad de organización y administración, además de ser un estratega inteligente y hábil político. Es destacable que habiendo creado el mejor ejército de la época, no lo usó más que una vez y en una campaña muy breve. Sus detractores afirmaban que sus tropas eran solo “los soldaditos de juguete del rey loco”, sin embargo otros menos críticos pensaron que Guillermo I de Prusia fue el primer estratega en crear un ejercito de disuasión, concepto rabiosamente moderno, relacionado con el desarrollo de bombas atómicas. ¿quién las quiere usar?, ¿no están pensadas para disuadir a los enemigos?.

El caso es que “el rey sargento” fue genio y figura hasta la sepultura. Se cuenta que en su lecho de muerte era capaz de insultar a sus doctores, y que dormía complacido  junto a su ataúd.  La muerte le sobrevino a causa de sus enfermedades crónicas en el año 1740, dejando a Prusia entre las potencias más importantes de Europa.