Biografía insólita - Robespierre, o “El Terror”.

La figura histórica de Robespierre  es ciertamente contradictoria. Aunque la mayoría de la gente le considera responsable de la famosa “guillotina” durante la Revolución Francesa, lo cierto es que algunos historiadores han reivindicado su figura, considerándolo “el demócrata más auténtico de la Revolución”. Se trata en efecto de un personaje lleno de sombras pero al que se empiezan a conocer algunas luces.

Maximilian Robespierre nace en la ciudad de Arras en el año 1758, pronto se traslada a París donde ejerce su profesión. Poco se sabe de su vida hasta que estalla la Revolución Francesa de 1789, lo que conocemos ampliamente es su trayectoria política y su pensamiento exaltado a partir de ese momento.

Robespierre era un burgués, uno de los muchos que hicieron la Revolución, pero su pensamiento político derivó hacia los planteamientos más populistas y por tanto más radicales. Sus ideas esenciales giraban en torno a la igualdad extrema de todos los hombres, algo que los primeros revolucionarios habían casi olvidado, pero sobre todas ellas, destacaba la obsesión por llevar “la virtud” a la vida pública del país.

En efecto, a Robespierre se conocía como “el incorruptible”, pues no se dejaba sobornar y era extremadamente firme en sus ideas. Esta obsesiva búsqueda de la virtud le llevó a considerar como equivocada cualquier otra opción política, persiguiendo a quienes habían sido sus colegas en los primeros tiempos de la Revolución.

Implantó un sistema de control de la vida pública que permitía los juicios rápidos y expeditivos, tan rápidos que eran injustos y tan expeditivos que fueron crueles. Su realización más recordada fue la utilización de la guillotina como método de ejecución. Estrictamente hablando, era el sistema más eficaz y el que provocaba menos dolor a los condenados, pero lo que él consideró un adelanto, se transformó en un espectáculo de violencia y de represión. Se calcula que fueron guillotinadas 17.000 personas, de un total de 300.000 acusados de terrorismo y oposición al régimen. Los excesos de “virtud” son como vemos perjudiciales para la salud.

Organizó un reclutamiento masivo de soldados que sin duda permitió que la Revolución sobreviviera en Francia, pues el resto de potencias europeas les atacaron para evitar la propagación de las nuevas ideas. Por ello, algunos estudiosos consideran a Robespierre como una figura clave para la supervivencia de la Revolución, pero... ¿a que precio?.

Al final, el sistema que había ideado se volvió contra él, cuando perdió sus apoyos políticos, fue condenado a la misma guillotina que él había empleado con sus enemigos.

En Julio de 1794, subía al patíbulo para probar su propia y democrática medicina.