Biografía insólita - Pedro González de Mendoza, Cardenal de España ,

Pedro González de Mendoza fue conocido en su tiempo como “el tercer Rey de España”, después de la Reina Isabel la Católica y su esposo Fernando. En efecto, su poder llegó a ser inmenso, y su papel como consejero en la España de finales del siglo XV fue decisivo.

Nació en Guadalajara en 1428, ciudad a la que estuvo fuertemente unido, pues aquí tuvo su residencia y el centro del poder familiar. Los Mendoza eran una importante familia noble, originaria de tierras alavesas, su padre fue el famoso Marqués de Santillana, político, guerrero y escritor, el cual sin duda influyó en que sus hijos fueran los principales mecenas del  renacimiento español.

Desde que nació, Pedro fue orientado hacia la carrera religiosa, pues tenía otros muchos hermanos que heredarían los títulos y las mejores tierras de su padre. Así, estudió en Salamanca y pronto fue nombrado Obispo de Calahorra y de Sigüenza.

Participó en la guerra civil castellana, entre Juana la Beltraneja y su tía Isabel. En un principio, apoyó a la princesa Juana, pero después en el momento decisivo de la guerra, Isabel lo atrajo hábilmente hacia su bando, influyendo decisivamente en la victoria final del partido Isabelino. Comenzó entonces su acceso a todos los resortes de poder.

Nombrado Arzobispo de Toledo y Cardenal de España, era en la práctica el hombre más poderoso de la iglesia del país, por eso que le conocieran como “el tercer rey”.

Como ya dijimos, no fue la vocación lo que le llevó a la carrera religiosa, por lo que no es de extrañar que tuviera tres hijos, a los que la reina católica indulgentemente les llamada “los bellos pecados del cardenal”. Sus hijos fueron reconocidos y recompensados con importantes títulos nobiliarios. (para que ahora se hable de enchufismo).

Se dice que fue gracias al apoyo del Cardenal, que Colon fue recibido por los reyes, iniciando así una nueva etapa de exploración y conquista Atlántica. Además, fue un importante mecenas de las artes, apostando, igual que su familia por las nuevas ideas renacentistas que venían de Italia. Bajo la protección de la familia Mendoza, con el Cardenal a la cabeza, la ciudad de Guadalajara se convirtió en un importante foco cultural y artístico.

En el año 1495 murió en olor de santidad, pues había usado  su gran fortuna para intentar aliviar el dolor de los más desfavorecidos. Sus últimas fundaciones fueron sendos hospitales, el de Santa Cruz de Valladolid y el de Santa Cruz de Toledo, al cual dejó como heredero universal de todos sus bienes.