Biografía insólita - François Villón, el poeta del populacho.

El nombre de François Villón es casi desconocido en nuestro país, mientras que en Francia es una gloria nacional. Se trata de uno de los primeros poetas franceses, con la peculiaridad de ser un hombre del pueblo llano, de la más baja condición. Por eso sus poesías no fueron dulces o corteses, siendo censuradas y ocultadas durante mucho tiempo.

Nació en París, en el año 1431. Su nombre verdadero era François de Montcorbier, hijo de una familia muy pobre, quedó huérfano al poco tiempo de nacer, entrando en una institución de beneficencia. Allí conocería a su protector y padre adoptivo: el profesor Guillaume de Villón, de quien tomó su apellido.

Guillaume se esmeró en dar una educación a François, pero el carácter del pequeño era realmente rebelde. No hacía ningún caso a su padre adoptivo, haciendo de su convivencia una auténtica lucha. A pesar de todo, comenzó a estudiar y aunque muy a desgana, logró obtener el título de maestro en artes en la prestigiosa universidad de La Sorbona.

Con este título, a pesar de su origen humilde tenía asegurado un futuro próspero, pero su carácter le impidió aprovechar esta gran oportunidad que le dio su padre adoptivo. François estaba siempre envuelto en riñas y peleas, su temperamento violento y orgulloso le hizo llevar una juventud plagada de incidentes con la justicia.

En el año 1455, durante una disputa callejera dio muerte a un hombre, por lo que tuvo que huir de París. Comenzó así una vida itinerante de picaresca, malviviendo gracias a su habilidad como juglar y poeta de la calle.

Desde entonces ingresó varias veces en prisión, acusado de robo y violencia. Pero la suerte parecía acompañarle, pues en más de una ocasión se conmutó la pena por otra más suave, o logró beneficiarse de generosos indultos.

La última noticia que se tiene sobre él data del año 1462, cuando estando condenado a la horca se le conmutó por unos años de exilio. No se sabe si esta nueva pirueta al destino se debió a su fama como poeta o a las amistades de su padre.

La fecha de su muerte es desconocida, pero con tales antecedentes, pensamos que no sucedió en la cama rodeado de sus nietos. Es muy factible que sufriera algún nuevo incidente durante su destierro, que le impediría regresar a París, la ciudad donde se había convertido en “el poeta del populacho”.

Las obras que le han hecho un hueco en la historia de la literatura, son principalmente dos: el “pequeño testamento” y “el gran testamento”. En ellas, muestra el lado más cruel de la vida, el de los pobres y desheredaos de la sociedad, mostrando la falta de esperanza de todos aquellos que sufren.  Los títulos de algunas de sus composiciones son expresivos: “balada de los ahorcados” o “balada de las damas de antaño”.

En vida, François formó parte de los parias de la sociedad. Su obra fue considerada miserable e inútil, hasta que por suerte, unos años más tarde fue redescubierta y publicada.