Antiguo Reino de Benin. (Nigería).

Datos básicos:

Reino africano datado entre los siglos XV al XVII.

Primeros monarcas: probablemente en torno al año 1000.

Con capital en la ciudad de Benin, allí residía el Oba (monarca) en su palacio.

Tras su contacto con los portugueses en el siglo XV, comienza el tráfico de oro, marfil y esclavos.

Desaparecido ante la presencia cada vez mayor de las potencias coloniales europeas durante el siglo XVII.


Localización: El reino de Benin se situaba en el margen derecho del río Níger, cerca de la costa. Su emplazamiento se encuentra en la actual Nigeria, muy lejos del actual país de Benin, carente de cualquier relación con esta cultura.

El reino de Benin surgió como entidad política en torno al año 1000 de nuestra era en torno al delta del río Níger, en el África Occidental. Sin embargo, en Europa no se tienen noticias de ellos hasta la llegada de los portugueses durante el siglo XV, que entablan una relación comercial con ellos.

Su estructura política principal era la monarquía de carácter sagrado y cuya cabeza: el "Oba" ejercía un poder absoluto sobre el resto de la población. El Oba estaba legitimado por su parentesco con el "Oni", máxima figura religiosa del reino y que habitaba la próxima ciudad de Ife.

Las ciudades principales eran autónomas, y se regían de forma independiente, así en la capital Benin residía el poder político representado por el "Oba", mientras que el poder religioso lo simbolizada el "Oni " de Ife. Este era comparado como "el Papa de los negros" por los primeros portugueses que llegaron al reino.

Benin no había estado ajeno a lo que sucedía a su alrededor, teniendo contactos con otros reinos vecinos como los Yoruba o los estados musulmanes del Norte. Con estos mantenía fluidas relaciones comerciales que se vieron interrumpidas por la llegada europea.

Así comenzó un productivo y consentido comercio de esclavos que aunque ya existía con anterioridad a la llegada de los occidentales, adquirió pronto un volumen desmesurado e imparable, transformándose en una sangría para todos los reinos africanos del Sur del Sahara, incluido el reino de Benin. Pronto comenzó la decadencia y las ciudades fueron abandonadas al no ser seguras a causa de los traficantes de esclavos.

Las fuentes que nos hablan de la antigua ciudad de Benin nos la describen como una gran ciudad de calles rectas y anchas, con miles de casas de adobe y cabañas en torno a un gran palacio en donde se encontraba el "Oba" y toda su corte.

Los yacimientos arqueológicos actuales no permiten seguir los rastros materiales de estas ciudades, pues por su clima y la inexistencia de piedra como material constructivo han hecho desaparecer por completo estas ciudades. Por suerte nos quedan las esculturas en bronce o latón que realizaron en su máximo apogeo. Estas se encuentran dispersas por prestigiosos museos del todo el mundo.

Un dato significativo: Cuando fueron encontradas nadie creía que hubieran podido ser hechas por hombres negros, hasta tal punto llegaba el racismo en las sociedades occidentales.

La cultura de Benin es famosa por la elaboración figuras de bronce de gran calidad material y artística. Suelen ser planchas cuadradas donde se representan personajes de la corte o cabezas de sus soberanos.
Los restos visibles del reino de Benin son tan escasos que hasta el siglo XIX se dudó de su existencia, tan solo apoyada por algunos bronces y los relatos de antiguos viajeros portugueses y holandeses.
. Ficha nº 20