La batalla del Atlántico. 1914-1945.

Datos básicos:

Lucha naval en el Océano Atlántico, el Mar Mediterráneo y Mar del Norte.

Flota submarina alemana. Desde 250 toneladas en los primeros modelos, hasta 800 en los submarinos oceánicos.

Objetivo: cortar el suministro a Inglaterra y sus aliados europeos.

Resultados: 11 millones de toneladas hundidas en la 1ª Guerra Mundial. 14 millones en la 2ª Guerra Mundial.


Localización: Durante casi medio siglo, Alemania luchó en dos Guerras Mundiales. Una de sus armas más efectivas fue la lucha submarina. Gracias a ella consiguió mantener bajo su control gran parte de los mares y océanos de Europa.

La supremacía naval fue una de las múltiples causas que provocaron el inicio de la 1ª Guerra Mundial en 1914. Gran Bretaña poseía la mejor flota de buques de guerra, a lo que Alemania respondió con un arma casi desconocida: el submarino.

Aprovechando los inventos de sus ingenieros en la primera década del siglo XX, los alemanes crearon una pequeña flota de buques submarinos, (Unterseeboot) con el objetivo de hacer frente a un posible bloqueo naval inglés.

Su éxito inicial fue enorme, provocando el traslado de la base de la flota inglesa a aguas menos peligrosas para sus buques de superficie. Pero a pesar de su probada eficacia, los generales alemanes no terminaban de confiar en su nuevo arma, no dándole prioridad sobre las demás.

El intento de bloquear las líneas de aprovisionamiento inglesas fue un éxito durante los primeros años, pero a costa de endurecer sus acciones de guerra. Así, en el año 1915, el hundimiento del buque de pasajeros Lusitania realizado por el submarino alemán U-20, provocó la entrada directa de los EE .UU. en la guerra.

Cuando se dieron órdenes desde el alto mando de potenciar al máximo las posibilidades del nuevo arma, ya era tarde para cambiar el rumbo de la guerra en el viejo continente y en el año 1918, Alemania pidió el armisticio.

Durante la 2ª Guerra Mundial, la lucha fue todavía más encarnizada, pues el bloqueo marítimo contra Inglaterra fue durísimo. Solo las mejoras técnicas de los aliados, como por ejemplo el radar y el sonar de larga distancia consiguieron impedir que los submarinos ganaran la guerra. Los convoyes de mercancías fuertemente escoltados y el empleo de aviones contra los submarinos, fueron muy eficaces, reduciendo el número de hundimientos por torpedos enemigos.

Al igual que pasó en la 1ª Guerra Mundial, solo con la guerra perdida, el alto mando decidió hacer cambio tecnológicos significativos en su flota de submarinos "U" . Con el final de la guerra en 1945, los aliados descubrieron estos modernos submarinos en el dique seco, a punto de ser utilizados, aprovechándolos para sus respectivas flotas.

El primer submarino alemán fue construido en el año 1851, pero no supusieron un éxito hasta la entrada en servicio de la serie U (del alemán Unterseeboot o barco submarino). El primero de ellos, botado en 1906 fue conocido como "U-1". [en la imagen]
Los mejores submarinos alemanes pesaban cerca de 800 toneladas, alcanzaban una velocidad de 17 nudos en superficie y 8 nudos sumergidos. Tenían cerca de 20 metros de eslora y estaban armados con lanzatorpedos y cañones antiaéreos.
Grandes Guerras. Ficha nº 5