Con pan y vino se hace el camino.

Este refrán nos recuerda que solo con las cosas básicas se puede vivir, intentando ser un referente de humildad frente al afán de poseer cosas.

Es muy común en nuestros días el que las personas necesitemos estar rodeados de objetos, muchos de ellos completamente inútiles, con los cuales satisfacemos nuestra pasión por atesorar. Seguro que con una tercera parte de las cosas que tenemos en casa podríamos seguir viviendo sin problemas, que es a lo que se refiere el refrán.

El camino, que es la vida, puede hacerse igualmente rodeado de cosas sencillas.