© Portal Solidario            Aviso legal
Desarrollado por Imexnet S.L.

nº 7 Enero-Febrero 2002
TERCERA EDAD  
 
"Ser viejo no es sinónimo de estar enfermo"
Ignacio Labanda
Los médicos no deben seguir recurriendo al "duele porque es cosa de la edad", esa no es una actitud acertada en un médico ha asegurado José Manuel Ribera Casado, jefe del Servicio de Geriatría del Hospital Clínico de Madrid. Aunque en España existen más de siete millones de personas mayores de 65 años, el 17 por ciento de la población, los geriatras advierten que existe una clara discriminación hacia este sector tanto desde la población en general como desde el sector sanitario.
José Manuel Ribera Casado
¿Por qué vejez se asocia a palabras peyorativas?

Eso se encuadra dentro del concepto de discriminación hacia este sector. En el diccionario se ofrecen 22 sinónimos de la palabra viejo y 33 de anciano, y todos ellos son peyorativos porque se centran en la palabra indefensión o menor capacidad de defensión, tiene menos recursos físicos porque el tiempo ha limitado su capacidad. Muchos de ellos han vivido con la idea de: mi hijo "tenga lo que yo no tuve" y en gran parte lo han conseguido, pero como colectivo se ha vuelto en contra de ellos, porque hace que las generaciones siguientes sean más fuertes cultural y psicológicamente; y el colectivo de los mayores tiene menos capacidad de respuesta. Todo ello hace que sea un grupo mucho menos preparado para defenderse, y mucho más propicio para ser víctima y para ser discriminado. El viejo no resulta atractivo, y por eso se utiliza como insulto; y no digamos ya senil, que ya ni se utiliza... Para contrarrestar esto se han utilizado términos como tercera edad que ya está en desuso o como ahora mayores, lo cual no es decir nada porque todos con una cierta edad, ya somos mayores o menores que alguien.

¿Qué tipo de maltrato sufren los ancianos del siglo XXI?

Se les maltrata física, psicológica y económicamente. Los malos tratos a los niños están sancionados por los códigos legislativos desde principios del siglo XX y es algo que se persigue de oficio. Las mujeres, que es otro de los colectivos que sufre maltrato, están aflorando en los últimos años muchísimo, pero también está perseguido. El maltrato al viejo que es tremendamente común, es algo de lo que no se ha hablado hasta hace muy poco tiempo. Hasta los 80 no aparece en ningún país referencia a estos malos tratos y cuando aparece es escandaloso. Salen a la luz residencias en los que hay 20 personas hacinadas en una habitación, sin calefacción y a las que no les dan de comer. Estos casos logran eco en los medios de comunicación o los casos en los que hijos o sobrinos matan a sus ancianos padres o tíos... Sin embargo, los pocos estudios que existen demuestran que es bastante extendido, sobre todo en determinados núcleos de población, como en pacientes con demencia o personas con una situación de indefensión muy fuerte. Se conoce bien el perfil del maltratado y por supuesto el del maltratador que en muchas ocasiones está en los círculos más próximos: familiares o cuidadores. Pero no se denuncian, simplemente porque el agredido por incapacidad física o psicológica no puede hacerlo, también por vergüenza simplemente en algunos casos. De estos maltratos físicos, podemos pasar a hablar de los económicos... el manejar las propiedades del viejo, sus casas, sus pensiones... es algo que está a la orden del día. Otras formas de maltrato son las negligencias, las amenazas: "te voy a dar la comida fria", "te voy a llevar al asilo"... este tipo de chantaje es muy común.

Y en el caso de la relación entre el personal sanitario con los ancianos, ¿se percibe también discriminación y maltrato?

El personal sanitario forma parte de la sociedad, como cualquier otro sector profesional: los médicos, los enfermeros... no somos distintos de los periodistas o los jueces y vivimos inmersos en el mismo mundo, tenemos vicios y cualidades parecidas. Por todo ello, también se da en este sector la discriminación al mayor y lo que es peor es que en muchos caso se da sin que el profesional sea consciente de ello. Si yo doy, por ejemplo, una conferencia a los cardiólogos y les digo que discriminan cuando establecen sus criterios para entrar en unidades coronarias o a la hora de administrar determinados procedimientos diagnósticos terapéuticos, se enfadan mucho. Pero de vez en cuando, ellos mismos en sus propias revistas publican artículos que demuestran que este trato discriminatorio hacia los pacientes ancianos se da. Si ahora mismo vamos a urgencias, los más probable es que los que estén en el pasillo, sean los más viejos y desde luego los que más tardan en ser atendidos, a los que peor se estudia... ¿por qué? por todo lo que estamos refiriendo y además porque el anciano es un paciente incómodo: requiere más tiempo, se comunica uno peor con él, tiene historias clínicas más prolongadas, si tiene que quitarse la ropa tarda mas, en una palabra es menos lúcido. Aunque a mi me parece que es altamente gratificante, porque un apersona que está acostumbrada a ser poco y mal tratada, cuando encuentra a alguien que le trata bien y le hace caso se pone muy contento y es muy agradecido.

De cualquier forma, los ancianos son más propensos a la enfermedad...

Indudablemente, los ancianos son los que más acuden a los centros de atención primaria, los que más medicinas utilizan, los que más y durante más tiempo ingresan en los hospitales y los que más mueren, pero es que todos esto es lógico. Lo que ocurre es que hay pocas asociaciones de mayores. Cuando protesten al igual que han protestado otros colectivos, probablemente serán atendidos porque son seis millones de personas con sus derechos y deberes, incluido el derecho al voto. No se puede tolerar la continua respuesta de "duele porque es cosa de la edad" y de paso no se trata, esa no es una actitud acertada en un médico. Alguien puede tener 80 años y tener un dolor en la mano, que es posible curar perfectamente. No se puede desahuciar a una persona por el mero hecho de tener muchos años. Aunque se sea anciano, lo normal no es estar enfermo, lo normal es estar sano a cualquier edad. Lo único que hay que hacer es buscar las causas, los ancianos no tienen porque resignarse a una limitación porque muchas de ellas se pueden prevenir o arreglar.

¿La malnutrición es uno de los principales problemas de los mayores?

Hay muchas personas mayores con desnutrición, es mucho más común que la obesidad, además, es muy peligroso porque una persona mayor desnutrida es mucho más vulnerable a contraer otras enfermedades. Vivir solo o en residencias, padecer otras enfermedades crónicas como Parkinson o Alzheimer... son circunstancias de riesgo ante la malnutrición. Las causas son muchas: mala dentadura, poca agilidad para hacer la compra y cocinar, falta de recursos económicos, enfermedades gástricas... El factor social es muy importante, no es lo mismo comer solo que acompañado. Las personas que viven integradas en una familia o con algún familiar al menos gozan de una alimentación más equilibrada.

Y la soledad... ¿se le da la importancia que tiene?

Se estima que en España entre el 25 y el 30 por ciento de la población mayor de 65 años vive sola y las mujeres en mucho mayor número, ya que el índice de vida para las féminas en nuestro país es de 83 años, la más alta de Europa, y para los varones llega hasta los 75. En los cinturones industriales de las grandes ciudades y, en general, en el medio urbano más que en el rural, la soledad del anciano es aún más común. Si consideramos que una de cada cuatro personas mayores necesita ayuda para actividades cotidianas y una de cada diez tiene alguna limitación en el ámbito cognitivo, nos damos cuenta que para estas personas vivir solas es un auténtico drama. Además, lo que debemos entender es que este fenómeno va a seguir en alza y es un problema que vamos a tener que afrontar.